A nuestros clientes, que cada vez en mayor cantidad confían en nosotros, en nuestros principios y en nuestra calidad de servicio.
A nuestros accionistas, a nuestra planta ejecutiva y a todo el personal de Banco BISA S.A.
Tengo el agrado de presentar la Memoria de Responsabilidad Social Empresarial del Banco BISA S.A., correspondiente a la gestión 2007.
El Banco BISA S.A., desde su fundación, ha ejecutado una serie de programas y proyectos de colaboración a distintos segmentos de la sociedad. Lo hacíamos, tal vez aún intuitivamente, buscando que la gente no sólo reciba un pescado, sino entregando una caña para pescar, según reza el proverbio chino. Es decir, no queríamos hacer simple asistencialismo, sino que estábamos convencidos de que todo emprendimiento empresarial debe retribuir a la sociedad la confianza que ésta le dispensa y las oportunidades que le otorga de realizar en forma exitosa sus labores.
Con el correr del tiempo, la consolidación de los sistemas democráticos y la cada vez mayor participación de la gente en la vida social y en la comprensión del espacio común como parte de ella misma, ha crecido. Así mismo, dentro del empresariado, la voluntad de generar lazos sostenibles de solidaridad y confianza, ocupa cada vez un lugar de mayor importancia. Por tanto, se hizo necesario transitar de la solidaria ejecución de iniciativas aisladas, que surgían al calor del entusiasmo y compromiso del momento, al diseño de actividades debidamente sistematizadas e integradas que permitan generar mayor impacto positivo en el espacio social, geográfico y cultural que compartimos.
En ese camino – del que hoy vemos resultados concretos – tanto los ejecutivos como los funcionarios de Banco BISA S.A. no han escatimado esfuerzos. En forma mancomunada han logrado, como demuestra esta Memoria, excelencia en el cumplimiento de las labores de Responsabilidad Social Empresarial.
Por ello, y porque uno de los principios fundamentales del Grupo BISA, del que el Banco es su principal engranaje, es el compromiso con nuestros clientes, nuestros funcionarios y nuestra sociedad, es que a nombre del Directorio y mío propio, los felicito y exhorto a que mantengan la decisión de otorgar la debida prioridad a las actividades integrales de Responsabilidad Social Empresarial.
Se trata en definitiva, de un compromiso ético que siempre estamos dispuestos a honrar.